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TÍtulo:

El Cristianismo y El Código Da Vinci

Autor(es):

Dr. Miguel Endara

El Cristianismo y El Código Da Vinci
por Dr. Miguel Endara

El Código Da Vinci (CDV),escrito por Dan Brown, ha causado gran sensación en el mundo de las publicaciones.1 Se han vendido más de 80 millones de copias en 44 idiomas a lo largo y ancho del mundo y ha estado más de dos años en el codiciado puesto del New York Times “best-seller list”.2 Además, Brown ha sido responsable por generar interés en muchos de los personajes, sitios, e historia mencionada en el libro. Con motivo de su popularidad, Hollywood ha producido una película basada en el libro, dirigida por Ron Howard y protagonizada por Tom Hanks.

Pero hay un problema: este libro ha sido muy controversial. Aunque el CDV es sólo una novela, el Sr. Brown dice que tiene un trasfondo verídico. Supuestamente, está basado en eventos y documentos reales de la historia que van en contra de las enseñanzas centrales de las tres ramas de la iglesia cristiana (protestante, ortodoxa del este y católico romana).

Al principio del libro, específicamente en la sección titulada “Los Hechos”, el Sr. Brown afirma que todas las descripciones de obras de arte, edificios, documentos y rituales secretos que aparecen en esta novela son veraces (CDV, p. 11).

Considerando esta proposición, voy a suponer que lo que dicen los personajes eruditos en el CDV, es lo que cree el Sr. Brown.3 En este artículo trataré con sólo tres temas que el Sr. Brown menciona en su novela, los cuales intentan socavar la fe cristiana. Primero, la idea de que Jesús no fue considerado divino antes del Concilio de Nicea. Segundo, la proposición de que las obras gnósticas no fueron incluidas en el canon de la Biblia porque estas contradecían la Biblia existente. Y por último, trataremos con la noción de que Jesús estuvo casado con María Magdalena.

¿Fue la deidad de Cristo declarada por votación en el Concilio de Nicea?

 

Según el Sr. Brown, Jesús fue considerado y proclamado como Dios por primera vez, por medio de un voto manipulado por el emperador romano Constantino durante el Concilio Ecuménico de Nicea en el año 325 d.C. Antes de este Concilio, Jesús sólo era considerado como un profeta mortal.

Durante esa fusión de religiones, a Constantino le hacía falta fortalecer la nueva tradición cristiana, y ordenó la celebración del famoso Concilio Ecuménico de Nicea...Se debatió y se votó sobre muchos aspectos del cristianismo, la fecha de la Pascua, el papel de los obispos, la administración de los sacramentos y, por supuesto, la divinidad de Jesús...Hasta ese momento de la historia, Jesús era, para sus seguidores, un profeta mortal...un hombre grande y poderoso, pero un hombre, un ser mortal (CDV, p. 290).

Antes de explicar lo que los seguidores de Jesús creían, examinaremos brevemente lo que se trató en el Concilio de Nicea. Este fue el primer concilio ecuménico de la iglesia cristiana. Convocado por el emperador Constantino, asistieron 318 obispos del mundo cristiano que vivían por todo el imperio romano, con la finalidad de fomentar la unidad de la iglesia y eliminar una herejía. Esta fue la herejía de un popular presbítero de Alejandría, llamado Arrio. Arrio negaba la divinidad de Jesús, proponiendo que Jesús era una criatura exaltada por Dios y era de sustancia diferente a la de Dios, así como enseñan hoy los Testigos de Jehová. Aunque el Concilio se reunió con la finalidad de discutir la divinidad de Jesús, como dice el Sr. Brown, la facción que se oponía a la doctrina de la divinidad de Jesús era muy pequeña. La mayoría de la iglesia reconocía que Jesús es Dios desde el comienzo de la cristiandad, como veremos más adelante.           

En el Concilio, Constantino veló por las resoluciones dogmáticas y disciplinarias, pero nunca trató de manipular a los obispos. El Concilio sostuvo la ortodoxia cristiana declarando que el Hijo es de la misma sustancia, homoousios en el griego, con el Padre. Es decir, Jesús comparte la misma sustancia del Padre. Esto es una manera de decir que Jesús es Dios. Jesucristo es el Hijo encarnado, de la misma sustancia del Padre y es Dios mismo. No es una criatura, ni una especie de ser intermedio entre Dios y los seres creados, sino “Dios de dios y Luz de luz.” Sólo si Jesús es verdadero Dios, y como se declaró en otro Concilio, verdadero hombre, nosotros podemos ser salvos.4

Jesús fue considerado Dios mucho antes del Concilio de Nicea

¿Creía la Iglesia antes del Concilio de Nicea que Jesús era Dios? Según el Sr. Brown, la iglesia no lo creía. Pero uno puede fácilmente descubrir que el Nuevo Testamento señala lo contrario de lo que el Sr. Brown propone. Desde el principio de la formación del cristianismo, los apóstoles y los discípulos reconocieron que Jesús era Dios.

Observemos algunas de las innumerables citas que el Nuevo Testamento da sobre la divinidad de Jesús, recordando que el Nuevo Testamento fue escrito en el primer siglo, muchos años antes del Concilio de Nicea.

Juan 1:1 y 14—Juan identifica al Verbo como Dios y como Jesús: “En el principio era el Verbo, el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (1:1). “Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria, gloria como del unigénito de Padre” (v. 14).

Éxodo 3:14 y Juan 8:58-9 —Identifican a Jesús como Dios con la frase “Yo Soy”, y por esta razón los judíos creyeron que cometió blasfemia contra Dios y tomaron piedras para apedrearle: “Respondió Dios a Moisés: Yo Soy el que soy. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: Yo Soy me envió a vosotros” (Éxodo 3:14). “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuera, yo soy. Tomaron entonces piedras para arrojárselas pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue” (Juan 8:58-9).
Juan 20:28—En el clímax literario del evangelio de Juan, el apóstol Tomás reconoce a Jesús como Dios: “Entonces Tomás respondió y le dijo: ‘¡Señor mío y Dios mío!’”

Marcos 2:5—Jesús hace algo que sólo Dios puede hacer, perdonar pecados: “Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: ‘Hijo, tus pecados te son perdonados.’”

La iglesia primitiva también reconoció a Jesús como Dios

Ignacio de Antioquía:
En su Carta a los Efesios, escrita un poco antes de su muerte en los primeros años del segundo siglo, dijo: “También tenemos como un doctor al Señor Jesucristo, el único-generado hijo y Palabra, antes que el tiempo empiece, y quien después se hizo hombre, de María la virgen.”5

Tertuliano:
En su escrito titulado Sobre el Alma, escrito en la última parte del segundo siglo o en la primera del tercer siglo, declaró: “Sólo Dios es sin pecado; y el único hombre sin pecado es Cristo porque Cristo es Dios.”6

Clemente de Alejandría:
En su escrito titulado Exhortación a los Paganos, escrito en la última parte del segundo siglo o en la primera del tercer siglo, dice: “Esta Palabra, entonces, el Cristo, la causa de nuestro ser (porque él estaba en Dios) y la causa de nuestro bienestar, esta misma Palabra ha aparecido como hombre, solo él siendo los dos, Dios y hombre, el autor de todas la bendiciones para nosotros; por el cual nosotros, siendo bien enseñados como vivir bien, somos enviados al camino de la vida eterna.”7

Aparte del testimonio del Nuevo Testamento y de la iglesia primitiva, podemos ver por medio de la literatura pagana que el mundo pagano reconocía que los cristianos creían que Jesús es Dios. Escribiendo en el año 113 d.C., el gobernador de Bitinia (conocida hoy como Turquía) pidió al emperador romano Trajano normas sobre cómo se debía tratar a los cristianos. Esto es parte de lo que dice la carta: “[los cristianos] afirmaban que toda su culpa y error consistía en reunirse en un día fijo antes del amanecer y cantar coros alternativos, un himno a Cristo como a un dios...” (Carta 10, 96).8

Al considerar lo anterior, podemos comprobar lo contrario de lo que el Sr. Bro­­­wn propone cuando afirma que la iglesia primitiva, es decir, la iglesia antes del Concilio de Nicea, no creía que Jesús era Dios.9

¿Por qué los escritos gnósticos no fueron parte del canon del Nuevo Testamento?

El Sr. Brown, suponiendo que los primeros evangelios fueron del gnosticismo, dice:

Evidentemente, el Vaticano, fiel a su tradición oscurantista, intentó por todos los medios evitar la divulgación de esos textos. Y con razón. Porque con ellos se quedaban al descubierto maquinaciones y contradicciones y se confirmaba que la Biblia moderna había sido compilada y editada por hombres que tenían motivaciones políticas; proclamar la divinidad de un hombre, Jesucristo, y usar la influencia de Jesús para fortalecer su poder (CDV, p. 292).

¿Qué es el gnosticismo? El nombre de la secta viene de la palabra griega, gnosis, que significa “entendimiento”. En el contexto del gnosticismo, “entendimiento” se refiere al entendimiento esotérico dado por revelación divina. Aunque hay variaciones entre las mitologías gnósticas, ellas tienen muchos elementos básicos en común.10 Por ejemplo, en estas mitologías se explica que la chispa divina empieza con la existencia del dios inconocible e inefable. De la esencia o ser de este dios emanaron u originaron otros dioses, que desde ahí son auto-existentes. Estos dioses menores se llaman eones, y juntos con el dios inconocible constituyen el ámbito de la plenitud divina, el pleroma. Los gnósticos asignan a eones la feminidad o la masculinidad. Estos seres divinos consisten sólo de espíritu, no tienen materia. La materia, de acuerdo a estas creencias, es mala y sólo lo que es espíritu es bueno. Los gnósticos cristianos creían que Jesús era un mensajero celestial, un eón que fue enviado desde el Padre, el dios inconocible, para dar a los escogidos una experiencia y entendimiento místico. Este entendimiento causa un gran despertar que les ayuda a avanzar a su destino espiritual.11

Según el Sr. Brown, los escritos gnósticos eran aceptados por la iglesia primitiva, pero no son parte del canon del Nuevo Testamento porque políticamente no le convino a Constantino incluirlos. ¿Es ésta la verdadera razón por la cual no tenemos el Evangelio de Tomás y otros evangelios gnósticos en nuestra Biblia? ¡No! Eruditos del Nuevo Testamento explican que hubo tres requisitos que la iglesia primitiva decidió utilizar para determinar cuáles libros fueron divinamente inspirados y debían ser incluidos en el canon de las Sagradas Escrituras.

1. Autoridad apostólica—el libro tuvo que haber sido escrito por un apóstol o por un discípulo de los apóstoles.

2. Regla de fe—las enseñanzas del libro tenían que ser coherentes con lo que dice el Antiguo Testamento y con la tradición oral de Jesús y de sus discípulos.

3. Aceptación y uso universal, o casi universal en las iglesias—el libro tenía que ser reconocido como inspirado por las iglesias primitivas y por esta razón debería tener uso continuo y universal, o casi universal.
Veamos si los libros gnósticos cuentan con estos requisitos:
1. Autoridad apostólica—los libros gnósticos no fueron escritos hasta después de la mitad del segundo siglo. Esto quiere decir que fueron escritos por lo menos cien años después de la muerte y resurrección de Jesús, cuando los apóstoles y sus discípulos ya habían muerto. En este caso, es imposible tener autoridad apostólica.

2. Regla de fe—las enseñanzas gnósticas no eran coherentes con las enseñanzas del Antiguo Testamento, ni con la tradición oral de las enseñanzas de Jesús y sus discípulos.

3. Aceptación y uso universal, o casi universal en las iglesias—no hay escritos ni ninguna evidencia de que los libros gnósticos fueron aceptados en una manera continua, universal, o casi universalmente en las iglesias. Al contrario, estos libros fueron casi universalmente rechazados por todas la iglesias primitivas.12

¿Estuvo Jesús casado con María Magdalena?

 

El Sr. Brown propone que Jesús y María Magdalena estuvieron casados, según las obras gnósticas del Evangelio de Felipe y el Evangelio de María. También señala que la tradición judía de ese tiempo prohibía que un hombre no fuera casado.
Y la compañera del salvador es María Magdalena. Cristo la amaba más que a todos sus discípulos y solía besarla en la boca. El resto de discípulos se mostraban ofendidos por ellos y le expresaban su desaprobación. Le decían: ¿Por qué la amas más que a todos nosotros? Evangelio de Felipe(CDV, p. 306)

Brown sugiere que El Evangelio de
Felipe fue escrito en idioma arameo, por lo tanto señala la siguiente observación:
Como diría cualquier estudioso del arameo, la palabra “compañera”, en esa época, significaba literalmente “esposa” (CDV, p. 306).

 

El Evangelio de Felipe

La única copia del Evangelio de Felipe que tenemos data de la segunda parte del cuarto siglo después de Cristo. Esta fue hallada como parte de la colección de libros gnósticos de Nag Hammadi, Egipto, y está escrita en el idioma egipcio llamado copto. Los eruditos creen que originalmente fue escrita en griego en algún tiempo entre los años 180-250 d.C.13 Contrariamente a lo que dice Brown, no existe ninguna copia en arameo. Entonces, lo que el término “compañera” signifique en arameo es totalmente irrelevante. La palabra “compañera” en cóptico y arameo no significa “esposa”, pero en ciertos contextos griegos sí puede significar “esposa”.14 El problema es que estos contextos están ausentes en el Evangelio de Felipe. Con una simple lectura de este evangelio, podemos ver que Jesús dio a María Magdalena la revelación secreta y gnóstica. Pero aún en esta obra, Jesús no escogió a María Magdalena porque fue su esposa, sino porque ella tenía más capacidad espiritual para captar la revelación gnóstica. Entonces, contrario a lo que dice el Sr. Brown, nada en el contexto del Evangelio de Felipe sugiere que María Magdalena haya sido esposa de Jesús.

La siguiente es la misma cita del Evangelio de Felipe que nos dio Brown, pero esta vez indicando las palabras añadidas por los eruditos entre corchetes, por razón de que el manuscrito que contiene este pasaje está en malas condiciones y no se puede leer bien, o no existen ciertas palabras o frases.
Y la compañera del [salvador es] María Magdalena. [Cristo] la amaba más que a todos sus discípulos y solía besarla en [la boca]. El resto de discípulos [se mostraban ofendidos por ellos y le expresaban su desaprobación.] Le decían: Por que la amas más que a todos nosotros?

Debemos preguntarnos, ¿por qué los eruditos decidieron añadir las palabras “la boca” después de “solía besarla en”, y no otras palabras como, “la frente” o “la mano” o “la mejilla”? Según el erudito del gnosticismo, Francisco García Bazán, para los gnósticos dar besos en la boca tenía un significado especial, según libros gnósticos como el Evangelio de la Verdad I, 3 y el Tratado tripartito I, 5.15 En estos textos, tenemos una metáfora. Así como los hombres reciben alimento por la boca para nutrirse físicamente, también, por medio del beso en la boca los hombres se nutren espiritualmente. Los eones se unen al padre (dios) en una proliferación generativa espiritual en el ámbito del pleroma por medio de besos en la boca. Entonces, por medio de besos en la boca, se puede suponer que el ser divino, Jesús, alista espiritualmente a Maria Magdalena para que ella también pueda unirse eventualmente al Padre en el pleroma.

Además, el texto gnóstico compara el amor que Jesús tenía por María Magdalena en términos cuantitativos, “la amaba más que a todos sus discípulos.” Esto quiere decir que la referencia gnóstica tiene que ver con un amor fraternal y no erótico, como hubiera podido ser si la comparación fuera de carácter cualitativo.

Cualquiera que fuese el caso, el Evangelio de Felipe no puede ser parte del canon bíblico porque falla las tres pruebas que explicamos anteriormente.

El Evangelio de María

Como he mencionado anteriormente, el Sr. Brown provee un pasaje de un segundo evangelio que supuestamente muestra la evidencia de que Jesús estuvo casado con María Magdalena:

Y Pedro dijo: “¿Ha hablado el Salvador con una mujer sin nuestro conocimiento? ¿Debemos darnos todos la vuelta y escucharla? La prefiere a nosotros?” Y Levi respondió: “Pedro, siempre has sido muy impetuoso. Ahora te veo combatiendo contra la mujer como contra un adversario. Si el Salvador la ha hecho digna, ¿quién eres tú para rechazarla? Seguro que el Salvador le conoce muy bien. Por eso le amaba más que a nosotros” (CDV, pp. 307-308).

El Sr. Brown interpreta este pasaje de la siguiente manera:

¿Por qué Jesús le prefería? Porque Jesús, sabiendo que pronto iba a morir, puso la iglesia en manos de María Magdalena. Pedro, siendo machista, expresó su descontento porque estaba atrás de una mujer (CDV, p. 308).

¿Qué tiene que ver este pasaje con el matrimonio de Jesús? ¡Nada! Este pasaje es un ejemplo de uno de los temas feministas comunes a los gnósticos. En el evangelio gnóstico de María, escrito entre los años 120 y 180 d.C., María Magdalena aparece como una discípula escogida por Jesús por ser mujer para promover enseñanzas esotéricas. Los otros discípulos se encontraban tristes por la muerte de Jesús, María Magdalena se pone de pie y empieza a animarles, recordándoles que la presencia de Jesús seguía con ellos. Pedro, entonces, le pide que les cuente las palabras de Jesús que ella recordaba. En vez de hacer eso, en la forma típica de los gnósticos (que ponían mucho valor en enseñanzas místicas), ella les narra una visión que tuvo ese mismo día de Jesús, la cual no tiene nada que ver con su matrimonio con Jesús.16 También, como hemos visto en el caso del pasaje del Evangelio de Felipe, Jesús, supuestamente amó más a María Magdalena que a los discípulos, en contexto, de una forma cuantitativa y fraternal y no de una forma cualitativa y erótica.

El matrimonio en la tradición antigua hebrea

 

El último tema que abordaremos es la declaración de Brown sobre los matrimonios judíos en el tiempo de Jesús.

Según la tradición hebrea, el celibato era censurable y era responsabilidad del padre buscarle esposa adecuada a sus hijos. Si Jesús no hubiera estado casado, al menos alguno de los evangelios lo habría mencionado o habría ofrecido alguna explicación de aquella soltería excepcional (CDV, p. 305).

Es verdad que en la cultura judía del primer siglo se esperaba que los hombres fueran casados y establecieran familias, pero esta expectativa no era absoluta. Había grupos judíos donde se admiraba y se recomendaba el celibato. Por ejemplo, los judíos del grupo esenio que vivían en Cumran recomendaban el celibato y por esa razón, la mayor parte de estos hombres eran célibes. Brown, por medio de su protagonista, Robert Langdon, dice que si Jesús era soltero, esto era excepcional y debería de haber alguna explicación en los evangelios. Pero la verdad es que sí hay una explicación sobre el celibato en los evangelios. En Mateo 19:12, Jesús habla sobre los eunucos explicando que algunos son eunucos por causa del reino de los cielos. Podemos concluir que Jesús se encontraba en este grupo. Finalmente, en 1 Corintios 9:5, el apóstol Pablo pregunta, “¿No tenemos derecho a llevar con nosotros una hermana por esposa, como hacen también los otros apóstoles, los hermanos del Señor y Cefas?” Podríamos, por lo tanto, preguntarnos, ¿por qué Pablo no mencionó a la esposa del Señor aquí? Si Jesús hubiera estado casado, es lógico que Pablo lo habría mencionado para que su argumento sobre los derechos de los apóstoles hubiera sido aun mejor.

Conclusión

Hemos analizado tres de los desafíos que el Sr. Brown plantea al cristianismo en El Código Da Vinci: 1) Jesús no fue considerado como Dios hasta que Constantino manipuló el Concilio de Nicea, 2) los evangelios gnósticos fueron los libros originales del canon bíblico hasta que Constantino los quemó y prohibió, y 3) Jesús y María Magdalena estuvieron casados, así como lo proclaman los libros gnósticos. En cada uno de estos temas, notamos que hay medias verdades. Parte de lo que dice el Sr. Brown es verdad, pero otra parte no lo es. En su libro, el Sr. Brown parece sentirse con la libertad de cambiar realidades históricas sobre el cristianismo para promover la religión de la “sagrada femeneidad.” Contrario a lo que dice el Sr. Brown, podemos estar seguros que la cristiandad nace de los hechos históricos de Cristo, quien es Dios, y no se origina en las manipulaciones de Constantino el Grande. En particular, los cuatro Evangelios canónicos son los que la iglesia primitiva reconoció desde su inicio como parte de la Revelación y Palabra deDios para la redención de la humanidad.

NOTAS
1 Dan Brown, El Codigo Da Vinci, Barcelona: Ediciones Urano, 2003.

2 Vea Michelle Orecklin, Time Magazine, “Dan Brown, The Novel That Ate the World,” Apr. 18,
 2005. www.danbrown.com/media/morenews/time041505.htm

3 Además de esto, tenemos las mismas palabras de Dan Brown insinuando que él cree lo que escribió, en una entrevista de un programa de National Geographic Channel, “Unlocking the Da Vinci Code: The True Story,” 2004.

4 Para más información sobre el Concilio de Nicea, consulte Historia del Pensamiento Cristiano,
 por Justo L. González, tomo 1, (Miami, Florida: Editorial Caribe Inc., 1992), pp. 253-262.

5 Ignatius of Antioch, The Epistle of Ignatius to the Ephesians, 7, Christian Classics Ethereal Library website, www.ccel.org/fathers2/ANF01/anf01-16.htm#P1192_220613.

6 Tertullian, A Treatise on the Soul, 41, Christian Classics Ethereal Library website, www.ccel.org/fathers2/ANF03/anf03-22.htm#P2960_1045036

7 Clement of Rome, Exhortation to the Heathen, 1, Christian Classics Ethereal Library website, www.ccel.org/fathers2/ANF02/anf02-50.htm#P2691_785581

8 Citado y traducido de Paul Halsall Mar, Medieval Sourcebook: Pliny on the Christians, 1996, www.fordham.edu/HALSALL/source/pliny1.html

9 Para obtener más información sobre este tema, lea Don Closson, La Deidad de Cristo, website de Ministerios Probe, www.ministeriosprobe.org/docs/deidad.html

10 Las mitologías variaban porque diferentes grupos gnósticos tenían diferentes mitologías. Esta variación se explica por las tendencias eclécticas con las cuales agregaban diferentes doctrinas de diferentes religiones y filosofías. Pero, esta mitologías se parecían en muchos detalles. En el caso de los gnósticos cristianos, por ejemplo, la mitología era muy similar a las otras mitologías, excepto que se agregaron creencias cristianas.

11 Para mas información sobre el gnosticismo, lea, Gonzalez, pp. 124-134.

12 Vea a Pablo Hoff, Teología Evangélica (Miami, Florida: Editorial Vida, 1999), Capitulo 5: “El Canon”, pp. 101-102.

13 Peter Kirby, “Gospel of Philip,” Early Christian Writings, 2006, www.earlychristianwritings.com/gospelphilip.html

14 Francisco García Bazán, “Jesús, las mujeres y los vínculos familiares en los textos gnósticos” en ¿Verdad o Ficción?, Editorial Distribuidora Lumen SRL, 2004, pp. 91-95, tiene una buena sección donde explica con detalles estos y otros puntos sobre el Evangelio de Felipe.

15 García Bazan, 93-95.

16 Para más información sobre el Evangelio de María, consulte con García Bazan, pp. 95-100.

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